sábado, 2 de enero de 2016

Poema fatuo LXVI

Lo peligroso del infierno fuese quedarse embelesado en sus cielos.

miércoles, 4 de febrero de 2015

Així, Francesc Garriga. Sí. Així.

Em va fer cridar just després d'un recital amb força més gent. 
- Ep! Marçal! Que en Francesc Garriga et crida! - va venir tot excitat qui li feia de porsavant aquell dia: duia cara urgent de caprici d'autoritat. 
Vaig esquivar enhorabones de compromís, alguna mirada vinequetmenjo i ja era on ell.
Es va aixecar de la cadira amb fermesa i tentineig a parts iguals. Va encaixar-me la mà amb molt força, amb l'altre mà m'agafa el braç més fort encara i m'acosta la cara a tocar d'alè:
- Així, Marçal! Així! Tot això, bah... Així, Marçal, així! - em va dir i, deixant-me anar el braç, fa una ventada a l'aire amb el dors de la mà com dissipant de l'ambient tot el mal recitar enutjós de la vetllada.
- Mil gràcies, Francesc! Però entre aquest i aquest i l'altre i el de més enllà jo només he aportat el que he sabut - li vaig respondre amb modèstia obligada.
- Res, res. Ja saps què dic. - quina mirada penetrant al fer-ho!
I va tornar a seure. I jo que li vaig donar les gràcies de nou i vaig tornar amb els meus i a donar per perduda aquella mirada de vinequetmenjo i demanar cervesa i guardar a la caixeta dels bons records aquesta trobada amb ell.
I havíem xocat parlant de política. I haviem coincidit parlant de poesia. I havíem xocat parlant de literatura. Però sabia el que es deia, jo ho crec si ho sabia.
Gràcies de nou, Francesc.

martes, 27 de enero de 2015

Poema fatuo LXV

Hemos virtualizado la tragedia.

lunes, 29 de diciembre de 2014

Poema fatu LXIV - Poema fatuo LXIV

A la Núria Nia

Si no puc volar construiré aeroports.

Si no puedo volar construiré aeropuertos.

viernes, 31 de octubre de 2014

Poema fatu LXIII

De l'heliocentrisme en diuen demagògia els ptolemaics.

jueves, 11 de septiembre de 2014

Entrevista a bote pronto de Ferran Barber esta mañana para Público

Por aquello de guardar el link en alguna parte y hacer difusiones y que esta entrevista me pareció la mar de honesta, improvisada y divertida.

http://www.diasporas.es/2014/09/poetas-no-son-rojos-sino-humanistas.htm

martes, 26 de agosto de 2014

Poema fatu LXII

Busquem en l'inconscient, en l'arquetip, en la gramàtica genètica,
la guspira humana creadora de déus que ens permeti recuperar la fe.

sábado, 2 de agosto de 2014

ASSAIG DE SIMBIOSI LÍRICA II - WALTER BENJAMIN i ANTONIO MACHADO



La intel·ligència fuig.
Duu bigoti berlinès i barret de Baeza.
Endavant
deixa enrera el París del XIX,
endavant
deixa enrera els camps de Castella,
sempre endavant
fins la costa d'espadat que de tan blau li és aliena
i on camí troba barrera.
Allí on sud i nord s'alteren, on la brúixola es desferma
i on l'aigua promet més que l'exili a qui a ell mateix guerreja.
De Colliure a Portbou, de Portbou a Colliure,
mort d'un any en vint-i-cinc quilòmetres.

El salt en va.
El camí el mar.
Mort per frontera.

domingo, 20 de julio de 2014

Poema fatuo LXI

Jamás hubo dos españas.
Hubo gentes y hubo lenguas y hubo hogueras y especies.
Jamás hubo dos españas.
Hubo valles y hubo costas y hubo cuencas y montes.
Jamás hubo dos españas.
Hubo muchos queriendo una
y eran muchas esos muchos.
Perdimos la cuenta hace siglos.

lunes, 7 de julio de 2014

Poema de circumstància amb nen malalt o Insomni de pare solter on cristo va perdre l'espardenya

La tempesta lluny.
Llamp mut de tan distant i l'aire topall de vidre cansat plora
com plora el cos l'amor perdut en brams d'esperma i suor d'amants amb qui el llagrimal ja no debat.

Res és sinó carícia en salt d'aigua, abraçada desfermada i bes de fogots tebis.

Tot més expert i millor
                                      però sense.

No compta el vers ni la mentida de poeta: tens l'escalf del fill que t'importa, la febrada innocent de nen que no sap regatejar-te l'amor.

No hi ha vol a l'estómac sinó oruga; papallona d'un dia contra l'aire topall de vidre cansat.

Tot
a no ser que hi siguis.
Més enllà de la tempesta o allí on cau el llamp, muda de tan distant.

Encara.

sábado, 24 de mayo de 2014

Poema fatuo LX

Nieveniebla fuera. Nieveniebla dentro.
Y lo más trepidante la tinta garfeando el blanco.

miércoles, 7 de mayo de 2014

Poema fatu LIX

Lo fotut és que quan haguem après a conduir això dels anys i les hores i el pas de les estacions faltarà poc per acabar la cursa.

lunes, 3 de marzo de 2014

Poema fatuo LVIII

El generalismo es una disciplina específica crucial dentro de la especialización del conocimiento humano.

viernes, 17 de enero de 2014

Poema fatuo LVII

Estar enamorado es pura sinécdoque.

martes, 17 de diciembre de 2013

Zenobia

La táctica era ruin y rastrera. No en balde fue Gengis Khan el primero en ponerla en práctica, el más sucio e innoble de los grandes estrategas: la falsa retirada. Común en tantas otras hasta lo abúlico y directamente proporcional a la vanidad humana; a mi edad había aprendido, por fin, a no correr detrás de falda alguna. Pero ella se fue sin más, se fue yéndose mirando atrás, se fue yéndose de verdad, dando por sentado el error inherente a toda renuncia. Porque no hubo pelea nunca, todo fue tan, tan, tan hasta entonces y que dos no se pelearán si uno no quiere fue su magistral argumentario. Y no queríamos no, ni ella ni yo. Ella se fue y la hubiera perseguido, a ella sí, puño en alto clamando desaire, pasión irrefrenable o victimismo; llanto, Werther o derecho ley. A ella sí perseguido... pero sabía el absurdo, que a mi edad había aprendido, por fin, que dos no se aman si uno no quiere. No era un Gengis Khan cualquiera, como tantas otras hasta lo abúlico. Era noble reina de Palmira, amante vera de sus amantes y su retirada, un auténtico acto de amor a sus gentes como sólo los nobles saben.

jueves, 21 de noviembre de 2013

Poema fatuo LVI

De tanto porme en la piel del otro olvidé vestir la mía.

jueves, 3 de octubre de 2013

Poema fatuo LV

Era verdad. Costaba creerlo tras tanto sudor y espera.
La Cosecha existe.

lunes, 30 de septiembre de 2013

Siria

              Qué pienso de la guerra de Siria actual, me pregunta Giselle hace unos días... pues pienso que habría que hacer un poco de historia primero. Y, sobre todo, salirse del patrón para el análisis que nos ofrecen los medios de comunicación y tergiversación masivos. No se me pida que adopte una postura a favor de un bando u otro de los que están enfrentados. Abomino de los dos. Pero lo que sospecho es que no está quedando muy claro quiénes son estos dos bandos enfrentados. Primero la historia para darnos luz.


           A principios del siglo XIV antes de Cristo, en Qadesh, muy cerca de lo que es hoy día la actual Homs en Siria, se dio la que podría considerarse la primera gran batalla entre “naciones” de la historia humana. No fue una batalla entre ciudades-estado, tribus, facciones, pueblos o sectas religiosas. Fue una batalla entre las hordas de Ramsés II, joven faraón egipcio ávido de propaganda y reconocimiento en su propio imperio, y las de Hattusilli (tío del rey hitita Mursilis III y rey él mismo posteriormente tras derrocar al sobrino). Se considera la primera gran guerra de naciones porque en aquella batalla no había en juego los derechos directos sobre la explotación de un territorio por parte de uno y otro bando confrontado, sino los derechos de señorazgo-vasallaje que los descendientes cananeos afincados en aquella región desde el 3000 a.C. debían prestar a una u otra de las dos primeras superpotencias mundiales enfrentadas. Fue el detonante de la batalla la decisión por parte de los habitantes de Qadesh de dejar de rendir pleitesía a Egipto para ponerse bajo el amparo del derecho y la administración (del acero) hitita. En aquella batalla todos perdieron, para variar: el imperio hitita, pese a resultar vencedor moral en las armas, se desmoronaría al cabo de tan solo 30 años debido a sus conflictos internos sobre derecho de sucesión; Ramsés II, pese a no lograr los objetivos de su campaña y verse derrotado (salvó el pellejo de milagro), puso en marcha una de las primeras manipulaciones mediáticas de la historia, dándoselas de ganador triunfal y divino a ojos de sus súbditos a través de las crónicas que mandó grabar en palacios, templos y tumbas de todo el imperio egipcio: fue la primera gran mentira consciente de la historia de un rey a su pueblo. También en Qadesh se firmaría el primer tratado de paz entre dos superpotencias mundiales: sería efectivo durante unos 16 años...


            Ya a fines del siglo III d.C. el territorio que hoy comprenden Siria, el Líbano, Israel, Palestina y parte de Egipto e Irán, decidió independizarse del imperio romano y situó su capital en Palmira, muy cerca también de la actual Homs. La vulnerabilidad de la región frente al gran segundo imperio Persa de oriente, el de los sasánida, y la debilidad gubernamental del imperio romano del momento en occidente que les dejaba desasistidos, empujó a la reina Zenobia a la autonomía. El imperio de Palmira duró tan sólo unos doce años y Zenobia, tras ser derrotada por el ejército romano y disuelto su imperio fue perdonada y pudo acabar sus días con lujosa tranquilidad. Otra vez, sin embargo, la actual Siria fue enclave estratégico en la confrontación de dos grandes potencias mundiales, romanos y persas. Y otra vez la propaganda política más o menos fraudulenta por parte de los acontecimientos que allí se dieron fue del todo interesada por ambos bandos, persa y romano.


            En el año 636, la batalla de Homs (otra vez Homs), supuso una victoria crucial para los primeros islámicos frente al imperio de Bizancio hacia la conquista un año más tarde de todo el territorio y de la que más tarde acabaría por ser capital del mundo árabe Omeya, Damasco.


            El imperio Mongol golpearía repetidamente Homs durante el siglo XIII en sus incursiones por el control de parte de una zona tan satélite de su centro territorial. Aquellos mismos siglos en los que los salvajes cruzados de la Europa occidental peregrinaban espada en mano a “tierra santa” y construyeron, cerca también de Homs, al oeste, el Crac de los Caballeros, fortaleza única dotada de frescos de arte cruzado insustituibles y testimonio del motor de interés político que movió las supuestas guerras de religión. Por cierto, el Crac de los Caballeros, fortaleza inexpugnable, ha sido destruido totalmente en esta estúpida guerra de Siria que vivimos hoy día: se la han cargado entre un bando y el otro sin ningún miramiento.


            Y ahora esto, la llamada con tanto cinismo primavera árabe. Una vez más, no se trata para nada de la libertad, el bienestar o los derechos (¿humanos?) de los habitantes de esa región. Tampoco se trata para nada de que esos habitantes decidan o no su relación con el resto del mundo o su forma de gobierno; ni de su libertad para definir los límites del poder que les rige. Para nada. Hoy día, como parece que siempre en la historia, Siria es el escenario del choque de dos grandes superpotencias mundiales, a saber: la de los Rothschild (entiéndase el apellido como símbolo de un sistema financiero basado en la deuda creciente y permanente de valores etéreos, cuando no esotéricos, como el dinero nacional creado en base a la misma deuda-interés, los valores de futuro, las divisas internacionales...) o los de raigambre nacionalcomunista y golpista-o-casi como los de Gadaffi en Libia, Sadam en Iraq, Kim Jong Un en Korea del Norte, el PCCh en China, Chávez-Maduro en Venezuela, Castro en Cuba, Bashar al-Asad en Siria o incluso la de Putin en esta nueva especie de Pacto de Varsóvia que parece que quisieran trazar estos países. Un pacto de Varsovia que cristaliza las oligarquías supuestamente progresistas que velan desde sus palacios de cristal y sus arcadias repletas de militares, por el interés de sus súbditos. Algo idéntico a lo que ocurre con “los rothschilds” del mal-llamadísimo mundo occidental y sus teorías (con Leo Strauss a la cabeza) de la mentira piadosa a sus gobernados en pro de la verdad y el bien que ellos ya-saben-para-sí-mismos-y-con-eso-basta (así piensan los jodíos), con sus pantallas partitocráticas, sus hombres de paja en primera línea, sus tratados internacionales alegales y antidemocráticos, sus servicios secretos infiltrados en todo gobierno estatal, sus decisiones neocoloniales que consolidan el colonialismo financiero de antaño y lo hacen extensivo a los ciudadanos de los propios países antes colonizadores (lo que demuestra su abandono del esoterismo nacionalista a cambio de un esoterismo de clase global) y, por supuesto, su propaganda masiva, su desinformación constante a las poblaciones de los estados que controlan. A estas alturas de la historia, ya no se trata de qué estado-nación con visos de imperio controla qué territorio en vasallaje. Se trata élites oligarcas mundiales, mafias poderosísimas con individuos de nacionalidades de cualquier tipo en su seno, que se pelean por sus cachos de pastel, de poder. Su área de incidencia y control es el mundo entero. 
         Y, claro está, no podía ser de otra manera vista la historia, bombardean Homs: a los ciudadanos de Homs. Uno y otro bando. Bombardean civiles, ese tipo de guerra sucia que encontramos tan natural desde Guernika y que probablemente sea de las formas más incivilizadas de guerra que ha conocido la humanidad en toda su historia, porque ya da igual arrasar lo que no se trata de conquistar para usar, ni siquiera para reclamar diezmo y pleistesía, sino de tener, de controlar y dominar sobre el papel de los títulos. ¿A quién le importan las aceitunas? ¿A quién un poco de gas o petróleo de baja calidad? ¿A quién los civiles que allí habitan? Por supuesto que ni a Obama, ni a Putin, ni a al-Asad, ni a Hollande, como tampoco les importan para nada quienes habitan en Estados Unidos, Rusia, Francia o Guinea Ecuatorial.
            Siria es deficitaria en petróleo (tiene poco y malas refinerías y depende de Irán) y muy rica en aceitunas (es el segundo país en exportación). Un Irán que es chiíta mientras que la clase dirigente de Siria, sus cacareados aliados, con Bashar al-Asad a la cabeza, son sunnitas. No se trata pues de riqueza material ni se trata de una cuestión religiosa. Siria, como antes Libia, como antes Iraq, disfrutaba de una atención médica de cierta calidad, un nivel de alfabetización creciente exponencialmente, libertad religiosa pese al 90% de su población musulmana, una mujer con un papel pujante huyendo de los supuestos más radicales del islam, educación pública. Esta guerra tampoco trata de dar pan a quien no pasa hambre como ha pretendido vender la propaganda estadounidense y europea. Y cabe recordar que una de las sociedades más retrógradas a nivel de derechos humanos, derechos de la mujer, derechos del niño y democracia es Arabia Saudita, gran aliado de ese mismo “occidente”, con su dinastía real y su aristocracia desmelenada en la opulencia y unos índices de explotación laboral de los inmigrantes que son realmente alarmantes. Valga esto también para emiratos como Qatar o Dubai. 

            ¿Qué pienso de esta guerra? Qué no pensar, sería la pregunta... Pienso que esta vez, en Siria, se está dando la primera guerra realmente supranacional sin veladuras. Ya no se trata de una guerra entre un imperio u otro por el control de un territorio, se trata de una guerra entre plutócratas de un lado y del otro cuyo aspecto territorial es más anecdótico y arbitrario todavía que en las guerras entre imperios. Ahora el tablero sobre el cual definir los lindes del poder es espectral y aterritorial, está más allá de sentimientos nacionales esotéricos que no encorsetan de ningún modo a las élites del poder mundial, sólo a la llamada población civil. Una guerra en la que intervienen todos los poderes fácticos del mundo actual pero en la que lo que menos importa a esos poderes es Siria en si misma, sus gentes, su riqueza o sus tierras, sino su propia lucha entre un clan de poder y subyugación u otro. Porque muy a nuestro pesar, siguen contando los puntos de su partida con nuestros muertos. 
             Quizás a la única a quien haya importado de verdad alguna vez aquella tierra y sus gentes, haya sido a la gran Zenobia.

sábado, 21 de septiembre de 2013

Poema fatuo LIV

¿Queréis saber qué hay allí, en la oscuridad?
Id y cerrad los ojos vosotros mismos.
Hay vida más allá de la luz.

viernes, 7 de junio de 2013

Poema fatuo LIII

Lo terrible de las despedidas, lo que las hace tan tremendamente difíciles, es que el último adiós no tiene ninguna grandeza ni magia especial. Es exactamente igual que todos los demás. ¿Hay algo más monstruoso que esa mediocridad? Igual que hay punto seguido y punto final, debería haber adiós seguido y adiós final, pero para eso las palabras deberían ser sagradas de nuevo y los hombres sabernos hombres y no dioses.